Nacionales · 12 de agosto de 2026
La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos ha puesto la atención a la comunidad hispana entre sus prioridades pastorales, en un momento marcado por las deportaciones masivas y la separación de familias. El plan pone el foco en el acompañamiento de los inmigrantes y en el trabajo con los jóvenes latinos, una parte cada vez más numerosa de la Iglesia en el país.
El obispo Óscar Cantú, de la Diócesis de San José y de origen mexicano, explicó que el acompañamiento es una prioridad porque el sistema migratorio resulta, en sus palabras, agotador y desalentador para quienes lo atraviesan. La idea, según los obispos, es estar cerca de las personas y de sus familias durante procesos que suelen ser largos e inciertos.
La comunidad hispana representa una porción muy significativa de los fieles católicos en Estados Unidos, sobre todo entre las generaciones más jóvenes. Por eso el plan busca no solo brindar apoyo espiritual, sino también responder a las necesidades concretas de las familias inmigrantes, que enfrentan miedo e incertidumbre ante la política migratoria.
La postura de los obispos se suma a mensajes anteriores en los que la jerarquía católica ha expresado su preocupación por la aplicación indiscriminada de las deportaciones y ha reiterado su apoyo a las poblaciones migrantes más vulnerables. El acompañamiento pastoral se plantea como una respuesta ante ese contexto.
En comunidades como la de Asheville y el oeste de Carolina del Norte, las parroquias suelen ser un punto de encuentro y de ayuda para las familias latinas. Conocer estos esfuerzos puede facilitar el acceso a redes de apoyo, orientación y contención en momentos difíciles, sin que ello sustituya la asesoría legal cuando existe un caso migratorio de por medio.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: America Magazine.



