Negocios · 12 de agosto de 2026
Los precios al consumidor en Estados Unidos subieron apenas 0.1% en julio, lo que llevó la tasa anual de inflación a 3.4%, según cifras del índice de precios al consumidor divulgadas esta semana. El dato representa una ligera desaceleración frente al 3.5% de junio y estuvo en línea con lo que esperaban los analistas.
Parte del alivio se explica por la baja en los precios de la gasolina durante el mes. Aun así, los reportes señalan que el crecimiento de los salarios se moderó, de modo que la inflación siguió superando el aumento de los cheques de pago de muchos trabajadores.
El dato es clave para la Reserva Federal, que lo toma en cuenta al decidir el rumbo de las tasas de interés. Una inflación más contenida reduce la presión para nuevos ajustes, aunque el panorama del mercado laboral mantiene la cautela.
Para los hogares, una inflación de 3.4% significa que el costo de vida sigue creciendo, aunque a un ritmo más lento que en años anteriores. El reto es que los ingresos no siempre avanzan al mismo paso.
Para las familias latinas del oeste de Carolina del Norte, muchas de ellas con empleos en servicios, construcción y agricultura, esa diferencia entre precios y salarios se siente en el supermercado y al pagar la renta. Entender hacia dónde va la inflación ayuda a planear gastos, ahorros y los envíos de dinero a los seres queridos.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Reuters.



