Última Hora · 11 de agosto de 2026
Las negociaciones para reabrir el estrecho de Ormuz sufrieron un nuevo revés esta semana, luego de que Irán endureciera sus condiciones y el presidente Donald Trump respondiera con una exigencia inesperada. Teherán insiste en que no permitirá el paso libre por esa vía clave, por donde antes de la guerra circulaba cerca de una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo, hasta que Washington levante su bloqueo naval, retire tropas de la zona, elimine sanciones y pague reparaciones de guerra.
Frente a esas demandas, Trump aseguró ante periodistas en la Casa Blanca que su gobierno pedirá a Irán compensaciones por los daños causados durante un periodo de «50 años». «Pidieron dinero por el daño que hemos hecho. Dije que es una buena idea. Bueno, nosotros vamos a pedir dinero por el daño que ellos han hecho», declaró el mandatario, en un intercambio que analistas describieron como una maniobra de presión más que como una propuesta seria.
Mientras tanto, Irán afirma estar cerca de un acuerdo con Omán para definir nuevas rutas de navegación a través del estrecho, aunque el vocero de la Cancillería iraní, Esmaeil Baghaei, reiteró que las acciones de Estados Unidos mantienen insegura la vía y calificó el bloqueo naval como un «acto de agresión». El Comando Central estadounidense sostiene que ha desviado 55 buques comerciales y ha inhabilitado al menos dos desde que reinstauró el bloqueo en julio, y Trump describió esa barrera como un «muro de acero».
El pulso mantiene paralizado el tránsito marítimo y presiona los precios internacionales del petróleo, que se han traducido en episodios de inflación dentro de Estados Unidos. Datos de firmas de rastreo marítimo mostraron que los cruces por el estrecho cayeron con fuerza durante el fin de semana, una señal de que el conflicto está lejos de resolverse pese a los mensajes cambiantes de la Casa Blanca.
Para las familias latinas del oeste de Carolina del Norte, este tipo de tensiones se siente sobre todo en el bolsillo: cuando sube el crudo, tienden a encarecerse la gasolina, los servicios y el transporte de alimentos, gastos que golpean con más fuerza a los hogares trabajadores de Asheville y sus alrededores.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Al Jazeera.



