Inmigración · 3 de agosto de 2026
Una nueva investigación reveló que el Departamento de Seguridad Nacional, a través de agencias como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, aceleró de forma drástica la recopilación de muestras de ADN de personas migrantes y las incorporó a una enorme base de datos criminal administrada por el FBI, conocida como CODIS.
Según el reporte, en el último año se recolectó material genético de casi un millón de personas. Muchas de ellas nunca han sido condenadas por un delito y, aun así, sus perfiles genéticos quedaron almacenados de manera permanente en un sistema que puede ser consultado por autoridades policiales de todo el país.
Organizaciones de derechos civiles y expertos en privacidad advierten que esta práctica difumina la línea entre el control migratorio y la vigilancia criminal, ya que trata como sospechosas a personas cuyo único acto fue cruzar la frontera o quedar bajo custodia migratoria. Legisladores en Washington también han pedido explicaciones sobre el alcance del programa y sobre qué ocurre con la información recabada.
Quienes cuestionan la medida señalan que la recolección masiva de ADN plantea serias dudas sobre el consentimiento, la proporcionalidad y el uso futuro de datos tan sensibles, sobre todo cuando involucra a menores y a familias enteras que atraviesan procesos migratorios.
Para las familias inmigrantes del oeste de Carolina del Norte, la noticia refuerza la importancia de conocer sus derechos ante cualquier contacto con las autoridades migratorias y de informarse sobre qué datos personales pueden serles solicitados durante una detención o un trámite.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Si usted o su familia enfrentan un proceso migratorio, consulte a un abogado acreditado o a una organización de servicios legales para inmigrantes de confianza. Fuente: WIRED.



