Inmigración · 21 de julio de 2026
El Departamento de Justicia presentó la primera solicitud en la historia ante la llamada Corte de Remoción de Extranjeros Terroristas, un tribunal federal creado por el Congreso en 1996 que en tres décadas nunca había recibido un solo caso. La petición, presentada la semana pasada, busca la expulsión de una persona cuyo nombre fue retirado del documento de una sola página publicado en el sitio web de la corte.
Ese tribunal está integrado por cinco jueces designados por el presidente de la Corte Suprema, John Roberts. Bajo la ley que lo creó, cualquier solicitud para expulsar a alguien señalado como extranjero terrorista debe ser aprobada por el fiscal general o el fiscal general adjunto (en este caso el fiscal general interino, Todd Blanche) y venir acompañada de un escrito de hechos que explique el motivo de la designación y certifique que la presencia de esa persona representa una amenaza para la seguridad nacional.
La activación de este mecanismo ocurre después de un año en el que el gobierno ha ampliado de forma agresiva sus herramientas de deportación, incluida la invocación de la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798 para expulsar a migrantes venezolanos acusados de pertenecer a la organización Tren de Aragua. Ese intento, que abarcó a más de cien personas, terminó en los tribunales. El juez federal James Boasberg observó entonces que la sola existencia de esta corte parecía indicar que el gobierno no podía deportar sin más a quienes etiquetara como terroristas, sin la intervención de un juez.
Especialistas en derecho migratorio advierten que el procedimiento es poco transparente por diseño y que apenas comienza a probarse en la práctica, por lo que aún no está claro qué garantías tendrá quien enfrente un proceso de este tipo ni cómo podrá defenderse frente a pruebas que el gobierno considere reservadas.
Para las familias inmigrantes del oeste de Carolina del Norte, la noticia refuerza una advertencia que ya conocen: las etiquetas administrativas pueden abrir caminos legales acelerados y con menos protecciones. Conviene guardar documentos migratorios en un lugar seguro, tener a la mano el contacto de un familiar de confianza y no firmar nada sin entenderlo.
Si usted o alguien de su familia enfrenta un proceso migratorio, consulte a un abogado de inmigración con licencia o a una organización acreditada por el Departamento de Justicia antes de tomar cualquier decisión.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: PBS News.
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