Última Hora · 18 de julio de 2026
El conflicto entre Estados Unidos e Irán entró en una fase más peligrosa este fin de semana, luego de que las fuerzas estadounidenses completaran la séptima noche consecutiva de ataques aéreos sobre territorio iraní. Según medios estatales de Irán, entre los blancos alcanzados durante la última tanda hubo varios puentes en el sur del país, una torre de control marítimo, dos posiciones cercanas a la ciudad de Ahvaz y una estación de bombeo de agua en la provincia suroccidental de Juzestán.
Teherán señaló que estos objetivos corresponden a infraestructura de uso civil y, en respuesta a la escalada, indicó que considera suspendidos los compromisos asumidos en el entendimiento que mantenía con Washington. Es la señal diplomática más contundente desde que el presidente Donald Trump declaró, hace poco más de una semana, que el acuerdo de paz con Irán había quedado sin efecto.
El líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, difundió un nuevo mensaje en el que advirtió que su país tiene «lecciones inolvidables» que enseñar a Estados Unidos si continúa buscando alimentar la guerra y aumentar los costos del enfrentamiento. Jamenei reprochó que los bombardeos se llevaran a cabo mientras Irán celebraba el funeral de su padre, el anterior líder supremo Ali Jamenei.
La respuesta iraní se ha extendido más allá de sus fronteras. Kuwait informó que Irán alcanzó una planta de generación eléctrica y desalinización de agua en su territorio, en un patrón de represalias que también ha tocado a otros aliados de Washington en el Golfo y a Jordania. El eje del enfrentamiento sigue siendo el control del estrecho de Ormuz, por donde circula una parte decisiva del petróleo que se comercia en el mundo, y hasta ahora no hay señales de una desescalada.
Por qué importa a nuestra comunidad: aunque el conflicto ocurre a miles de kilómetros, sus efectos llegan rápido a los hogares del oeste de Carolina del Norte. Una interrupción prolongada en el estrecho de Ormuz presiona al alza los precios de la gasolina y del diésel, lo que encarece el transporte, los alimentos y el costo de ir al trabajo. Para muchas familias latinas de Asheville que dependen del automóvil a diario y de empleos en construcción, hotelería y servicios, cada centavo adicional en la bomba se siente en el presupuesto semanal.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: The National.



