Última Hora · 3 de julio de 2026
Irán comenzó este fin de semana los actos fúnebres para el ayatolá Ali Khamenei, el líder supremo que gobernó el país durante casi cuatro décadas y que murió junto a varios familiares el 28 de febrero, en el primer ataque de la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Teherán. La ceremonia, retrasada cuatro meses por la inestabilidad de la guerra y el posterior acuerdo de paz, incluye una vigilia con el féretro y oraciones el sábado y el domingo en la Gran Mosalla de Teherán, seguidas de una procesión el lunes por las calles de la capital.
El alcalde de Teherán, Alireza Zakani, calculó que hasta 20 millones de personas podrían acudir a los actos en la capital, según la televisión estatal iraní. Es solo la segunda vez que la República Islámica despide a un líder supremo: la primera fue en 1989, con el funeral de Ruhollah Khomeini, fundador del régimen, que también reunió a millones de personas en Teherán. Además de Teherán, se realizarán ceremonias en Qom, sede del clero chiita, y en Irak, donde se encuentran dos de los santuarios más importantes para esa rama del islam. Khamenei será enterrado el jueves en su ciudad natal, Mashhad, donde está el santuario chiita más venerado de Irán.
La demora en el sepelio, algo inusual en la tradición musulmana, ocurrió en medio de un frágil memorando de entendimiento firmado el mes pasado entre Washington y Teherán para poner fin a las hostilidades. Analistas señalan que el régimen busca aprovechar el funeral como una demostración de fuerza y unidad frente a la presión externa. El hijo de Khamenei, Mojtaba, de 56 años, resultó herido en el mismo ataque que mató a su padre y fue designado nuevo líder supremo en marzo, pero no ha aparecido en público desde entonces y, según fuentes iraníes y diplomáticas, no se espera que asista al funeral de su padre.
Aunque el epicentro del hecho está a miles de kilómetros de Asheville, la comunidad latina local sigue de cerca los conflictos en Medio Oriente por su impacto directo en los precios de la gasolina y los alimentos, además de la inquietud que genera cualquier escalada bélica que involucre a Estados Unidos. Muchas familias inmigrantes de la región también tienen vínculos con comunidades del Medio Oriente o siguen las noticias internacionales como parte de su interés por la política exterior estadounidense.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: NBC News.



