Deportes · 1 de julio de 2026
México dio un golpe sobre la mesa en el Mundial 2026 al vencer 2-0 a Ecuador en el Estadio Azteca y avanzar a la siguiente ronda del torneo. Con goles en la primera mitad, entre ellos uno de Julián Quiñones, el conjunto local selló una victoria que tenía un peso histórico más allá del marcador.
El triunfo puso fin a una espera de 40 años: era la primera vez desde 1986 que la selección mexicana ganaba un partido en la fase eliminatoria de una Copa del Mundo. Durante décadas, el equipo se había acostumbrado a despedirse en esta instancia, por lo que el resultado fue recibido como una liberación por la afición.
El escenario no pudo ser más simbólico. El Estadio Azteca, uno de los templos del fútbol mundial y sede de citas históricas, vibró con una hinchada que empujó al equipo desde el inicio y celebró cada gol como una reivindicación de años de frustración en el mismo escenario.
Con este resultado, México se instaló entre los mejores del torneo y renovó la ilusión de sus seguidores de cara a lo que viene. El equipo buscará prolongar su camino en un Mundial que se disputa, en parte, en su propio país.
Para la comunidad latina del área de Asheville, y en especial para las familias mexicanas, el partido fue una fiesta. El Mundial se ha convertido en un punto de encuentro en bares, hogares y plazas, donde aficionados de distintos países comparten la pasión por el fútbol y celebran los triunfos de sus selecciones.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Reuters.



