Encuesta de UnidosUS: las familias latinas de clase trabajadora trabajan más pero sienten que pierden terreno

Pasillo de productos alimenticios en un supermercado de Estados Unidos

Negocios · 7 de octubre de 2026

Las familias latinas de clase trabajadora están trabajando más que nunca, pero sienten que pierden terreno frente al costo de vida. Esa es la conclusión central de una nueva encuesta nacional de UnidosUS, la mayor organización hispana de derechos civiles del país, dada a conocer esta semana y realizada entre unos 2.700 adultos latinos de ingresos medios y bajos.

Según el sondeo, el 83 por ciento ubica el costo de vida entre sus tres mayores preocupaciones económicas. Solo el 12 por ciento dice vivir con holgura, mientras que el 61 por ciento asegura que apenas cubre sus gastos o que de plano batalla para llegar a fin de mes. Para sobrellevar la situación, el 43 por ciento ha comprado menos comida o ha cambiado a productos más baratos, y el 18 por ciento ha tomado otro empleo u horas extra.

La presión también se siente en la salud y la vivienda. El 53 por ciento ha dejado de recibir alguna atención médica por su costo, como posponer consultas o no surtir recetas, y el 38 por ciento ha tenido que echar mano de sus ahorros. En cuanto a la vivienda, el 53 por ciento destina al menos el 30 por ciento de sus ingresos a pagarla, cifra que sube al 66 por ciento entre los inquilinos, y seis de cada diez arrendatarios temen no poder pagar la renta del mes siguiente.

El panorama se refleja en el ánimo de las familias: el 40 por ciento se siente peor que hace un año, frente a apenas el 14 por ciento que dice estar mejor. Casi siete de cada diez afirman que trabajan más duro pero se quedan atrás, aunque poco más de la mitad todavía cree que la prosperidad es alcanzable para los suyos. Entre las posibles soluciones, el 77 por ciento apoya subir el salario mínimo federal.

«Casi la mitad siente que está peor que hace apenas un año», resumió Janet Murguía, presidenta de UnidosUS, al presentar los resultados. Para la comunidad latina del oeste de Carolina del Norte, donde muchos hogares dependen de empleos en servicios, construcción y hotelería, los hallazgos reflejan una realidad conocida: ingresos que no alcanzan el ritmo de los precios de la comida, la renta y la atención médica.


Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: UnidosUS.

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