Negocios · 4 de octubre de 2026
Cerca de 1.400 trabajadores fueron despedidos en una planta de fabricación de camiones en Springfield, Ohio, que anteriormente operaba bajo la marca Navistar (hoy International Motors), según información difundida el 3 de octubre. La magnitud de los recortes equivale a borrar un año entero de crecimiento del empleo en la región de Dayton.
Los despidos ocurren pocos días antes de un acto de campaña del presidente Trump en el estado y se producen en medio de señales de enfriamiento del mercado laboral estadounidense. En septiembre, la economía apenas sumó 29.000 empleos y la tasa de desempleo subió a 4,2 por ciento, cifras que apuntan a una desaceleración en la creación de puestos de trabajo.
El sector manufacturero, que durante años sostuvo empleos bien remunerados en ciudades industriales del medio oeste, ha sido uno de los más sensibles a la caída de la demanda y a la incertidumbre económica. Recortes de esta escala golpean no solo a los trabajadores despedidos, sino también a comercios, proveedores y servicios que dependen de esas fábricas.
Economistas advierten que, cuando el empleo se enfría, los primeros en resentirlo suelen ser los trabajadores con menos antigüedad y las familias que ya viven con presupuestos ajustados.
Muchos trabajadores latinos e inmigrantes se emplean en la manufactura, la logística y la construcción, sectores especialmente expuestos a los vaivenes de la economía. Un mercado laboral más frío puede significar menos horas, menos oportunidades y mayor presión sobre los presupuestos familiares, también en comunidades como las del oeste de Carolina del Norte.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: The Associated Press vía U.S. News.
