Política · 2 de octubre de 2026
La ciudad de Allentown, en Pensilvania, de mayoría latina, se ha convertido en uno de los puntos más vigilados del país rumbo a las elecciones intermedias del 3 de noviembre. El distrito 7 del Congreso, que abarca los condados de Lehigh, Northampton y Carbon, podría inclinar el control de la Cámara de Representantes, que hoy depende de un puñado de escaños.
El representante republicano Ryan Mackenzie ganó el escaño en 2024 por apenas un punto porcentual, unos 4.000 votos. Su retador demócrata es Bob Brooks, bombero jubilado y dirigente sindical. Cerca del 56 por ciento de la población de Allentown se identifica como latina, en su mayoría de origen puertorriqueño y dominicano, y más del 22 por ciento del distrito es hispano, una de las mayores concentraciones latinas del noreste del país.
Ambos partidos libran una intensa campaña en español. La candidatura demócrata presentó la figura de Bombero Bob el 2 de septiembre, mientras que el equipo de Mackenzie lanzó la iniciativa Latinos for Mackenzie durante el verano, apoyándose en los avances que el presidente Trump logró entre votantes hispanos en 2024.
Los sondeos reflejan un electorado volátil. Según una encuesta bipartidista de Unidos, el 53 por ciento de los votantes latinos a nivel nacional señala el costo de vida y la inflación como su mayor preocupación, y un estudio de TelevisaUnivision y Harris halló que el 52 por ciento de los latinos en distritos disputados estaba indeciso o dispuesto a cambiar su voto.
El caso de Allentown ilustra una tendencia que también se vive en comunidades latinas de otras regiones, incluida Carolina del Norte, donde la participación hispana puede definir resultados cerrados.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Latin Times.
