Inmigración · 25 de septiembre de 2026
El pasado 24 de septiembre, la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de Estados Unidos (GAO, por sus siglas en inglés) publicó un informe que documenta decenas de millones de dólares en gastos desperdiciados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en su acelerada expansión de centros de detención desde que el gobierno de Trump asumió en enero de 2025. El organismo de fiscalización concluyó que la agencia ha tomado decisiones de inversión sin suficiente planificación, lo que derivó en contratos que nunca llegaron a usarse o que costaron mucho más de lo previsto.
Entre los ejemplos citados, la GAO señala que ICE gastó cerca de 3 millones de dólares en instalar carpas en la base naval de Guantánamo que no llegaron a alojar a un solo detenido antes de ser desmanteladas. También destinó 20 millones de dólares al mantenimiento de siete almacenes, adquiridos por 1.070 millones de dólares, que nunca funcionaron como centros de detención y que ahora están en proceso de venta. Además, un subsidio de emergencia de FEMA por 608 millones de dólares permitió al estado de Florida cobrar 249 dólares diarios por cada persona detenida en el centro conocido como «Alligator Alcatraz» (ya cerrado), una tarifa 171 por ciento más alta que la tasa estándar de 92 dólares que suele pagar ICE; en un acuerdo aparte, la Oficina Federal de Prisiones cobró 182 dólares diarios por detenido.
El Congreso aprobó 45.000 millones de dólares para ampliar la capacidad de detención migratoria, pero la GAO advierte que ICE carece de una estrategia integral de gasto, lo que aumenta el riesgo de que continúe tomando decisiones mal fundamentadas mientras la población detenida no deja de crecer: de unas 39.000 personas en enero de 2025 a alrededor de 67.000 en julio de 2026. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) respondió que elaborará un plan estratégico, aunque no estará listo hasta agosto de 2027, casi dos años después de que comenzara la expansión.
Aunque el informe se centra en el manejo del presupuesto federal, sus hallazgos llegan en un momento en que la red de detención de ICE también se expande en Carolina del Norte, donde se prevé la apertura de un nuevo centro antes de que termine 2026. Para las familias inmigrantes del área de Asheville, el reporte deja un dato clave: la rápida multiplicación de camas de detención en el país no responde a una planificación cuidadosa, sino a una expansión apresurada con fondos públicos, lo que alimenta la incertidumbre de quienes podrían verse directamente afectados por un arresto o una detención migratoria en la región.
Si usted o un familiar enfrenta un proceso de detención o deportación, consulte cuanto antes con un abogado de inmigración acreditado o con una organización reconocida de asistencia legal antes de tomar cualquier decisión.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: PBS News.
