El voto hispano de los suburbios de Dallas inquieta a los republicanos en la carrera al Senado de Texas

Vista del horizonte de Dallas y sus suburbios en Texas

Política · 25 de septiembre de 2026

La carrera por el escaño al Senado de Estados Unidos por Texas, entre el republicano Ken Paxton y el demócrata James Talarico, ha encendido las alarmas dentro del propio Partido Republicano. Según reportes recientes, dirigentes y operadores del partido temen que el actual fiscal general del estado pierda terreno justamente en los suburbios de Dallas y Fort Worth, una región que por sí sola concentra cerca de una cuarta parte de los votos que se emiten en Texas y que ha sido tradicionalmente favorable a los republicanos.

Uno de los datos que más preocupa a los estrategas republicanos proviene de una elección especial reciente en el Distrito 9 del Senado estatal, donde la demócrata Taylor Rehmet se impuso por 14 puntos en un territorio que Donald Trump había ganado por 17 puntos en 2024. El análisis del resultado mostró que en los precintos de mayoría hispana el respaldo hacia la candidata demócrata creció 34 puntos porcentuales en comparación con la elección de 2022, un giro que analistas como Jason Villalba también han detectado en ciudades del área metropolitana con fuerte población latina, entre ellas Arlington, Grand Prairie, Cedar Hill y Mansfield.

Parte del desgaste de Paxton se atribuye a su historial personal y legal: una demanda de divorcio presentada en 2025 con acusaciones de infidelidad, un caso de fraude bursátil de 2015 que fue desestimado en 2024 tras un acuerdo que incluyó 271.000 dólares en restitución, y un proceso de destitución en 2023 del que finalmente fue absuelto. En entrevistas con votantes de los suburbios, varias mujeres que se identifican como republicanas de toda la vida dijeron sentir rechazo hacia el candidato, y encuestas internas del partido sugieren que hasta un 40 por ciento de ese grupo de votantes escépticas estaría dispuesto a votar por Talarico en noviembre.

La campaña de Talarico intenta capitalizar ese descontento enfocándose en el costo de vida y en el voto de trabajadores y sindicalizados, mientras los republicanos insisten en presentar la contienda como una decisión binaria entre políticas conservadoras y una alternativa demócrata que califican de más liberal. El resultado en estos suburbios, dicen analistas de ambos partidos, podría inclinar no solo el Senado sino también el control de la legislatura estatal de Texas.

Aunque la contienda se libra a más de 1.600 kilómetros de Asheville, sus señales resuenan en la comunidad latina del oeste de Carolina del Norte. El giro observado entre votantes hispanos de los suburbios texanos, que en 2024 se habían movido hacia la derecha y ahora regresan a candidatos demócratas, refleja una tendencia nacional que las mismas organizaciones que buscan movilizar al electorado hispano en Buncombe y otros condados de la región vigilan de cerca antes de las elecciones de noviembre. Para los votantes latinos de Asheville, que también decidirán contiendas locales y estatales ese mismo mes, el caso de Texas sirve como recordatorio de que su voto puede ser decisivo en carreras reñidas, incluso en territorios que antes se consideraban seguros para un partido.


Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Texas Tribune.

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