Última Hora · 24 de septiembre de 2026
El presidente de China, Xi Jinping, llegó a Washington para una visita de Estado y una cumbre de alto riesgo con el presidente Donald Trump, en uno de los encuentros diplomáticos más importantes del año entre las dos mayores economías del mundo. Trump y la primera dama, Melania Trump, recibieron a Xi al pie del avión con una ceremonia poco habitual y una alfombra roja extendida especialmente para la ocasión.
Se trata de la primera visita de Estado de un mandatario chino a Estados Unidos en varios años, y llega en un momento que ambos gobiernos describen como de gran trascendencia global. La agenda incluye temas espinosos como el comercio y los aranceles, el futuro de Taiwán, el tráfico de fentanilo, la operación de la aplicación TikTok en territorio estadounidense y el acceso a las tierras raras, minerales clave para la industria tecnológica.
En paralelo a la llegada de Xi, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció que Estados Unidos y China acordaron extender por dos meses su tregua comercial, hasta el 10 de enero, lo que posterga el vencimiento previsto y mantiene por ahora los niveles actuales de aranceles mientras continúan las negociaciones.
Analistas advierten que, aunque los gestos de cortesía marcan el tono, las diferencias de fondo entre Washington y Pekín siguen siendo profundas y que un resultado concreto de la cumbre está lejos de estar garantizado. El encuentro es seguido de cerca por gobiernos y mercados de todo el mundo.
Para las familias latinas de Asheville y del resto del país, lo que se decida entre las dos potencias no es un asunto lejano: la relación comercial entre Estados Unidos y China influye en los precios de bienes de consumo, en la estabilidad de los empleos ligados a la manufactura y el comercio, y en el costo de la vida en general.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: NPR.
