El gobierno de Trump propone una regla que excluiría del censo a millones de inmigrantes y eliminaría la pregunta sobre raza

Edificio de la sede de la Oficina del Censo de Estados Unidos en Suitland, Maryland

Nacionales · 11 de septiembre de 2026

El gobierno del presidente Donald Trump presentó una propuesta de regla para reformar el censo de 2030 que, de aprobarse, cambiaría de raíz la manera en que se cuenta a la población del país. El borrador plantea excluir del conteo usado para repartir los escaños del Congreso a los inmigrantes sin residencia permanente, es decir, sin la llamada «green card», lo que abarcaría a personas indocumentadas y también a refugiados y solicitantes de asilo con estatus legal.

La propuesta va más allá de las inquietudes que ya circulaban en semanas anteriores: además de la exclusión, elimina por completo el cuestionario sobre raza y etnia por primera vez desde 1790 y prohíbe la recolección de datos sobre la población LGBTQ.

Expertos y defensores advierten que dejar fuera a los no ciudadanos del reparto de escaños trasladaría poder político y fondos federales desde estados con gran población inmigrante, como California, Nueva York y Texas, hacia estados menos poblados y más rurales. La fiscal general de Nueva York, Letitia James, anticipó que impugnará la medida en los tribunales y sostuvo que toda persona que vive en el país debe ser contada.

El censo determina el reparto de cientos de miles de millones de dólares en fondos federales para escuelas, hospitales, carreteras y programas sociales, además del número de representantes de cada estado en el Congreso.

Para la comunidad latina, incluida la del oeste de Carolina del Norte, un conteo incompleto podría significar menos recursos para servicios que usan las familias y una voz más débil en la política. La eliminación de la pregunta de raza y etnia también dificultaría medir las desigualdades que afectan a los hispanos.


Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: NPR.

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