Última Hora · 9 de septiembre de 2026
Reino Unido, Francia y Canadá anunciaron que prohibirán la importación de bienes producidos en los asentamientos israelíes de la Cisjordania ocupada, una medida coordinada que marca uno de los pasos más firmes de aliados occidentales frente a la expansión de esos asentamientos. El secretario de Exteriores británico, Ed Miliband, presentó la decisión en un discurso ante la Cámara de los Comunes.
Reino Unido fue un paso más allá y aprobó nuevas sanciones, además de advertir que tomará medidas adicionales contra empresas y personas que financien o respalden la expansión de los asentamientos. Con este anuncio, los tres países se suman a otras naciones que ya habían restringido el comercio con esos territorios, entre ellas Bélgica, Irlanda, Países Bajos, Noruega y España.
Según explicaron los gobiernos, la prohibición no afectará la exportación de artículos religiosos ni de medicamentos israelíes que salvan vidas. La comunidad internacional considera que los asentamientos son ilegales bajo el derecho internacional, algo que el gobierno de Israel rechaza.
La reacción no se hizo esperar: Israel anunció que cerrará el Consulado británico en Jerusalén en represalia. Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que Washington no se sumará a las nuevas sanciones, al señalar que no quiere desestabilizar el territorio.
Para las familias latinas del oeste de Carolina del Norte, atentas a los movimientos de política exterior de Estados Unidos, la decisión ilustra cómo se abren grietas entre Washington y sus aliados tradicionales en un conflicto que influye en los precios de la energía y en la política global. Es un recordatorio de que las tensiones internacionales terminan por sentirse también en la economía cotidiana.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: CBC News.
