Nacionales · 9 de septiembre de 2026
Los resultados de la prueba internacional PISA, dada a conocer esta semana, muestran que las calificaciones de lectura de los adolescentes de Estados Unidos cayeron 14 puntos respecto a 2022 y se ubican cerca de su nivel más bajo en casi 25 años. Los expertos calculan que ese descenso equivale a perder entre seis y siete meses de aprendizaje.
La caída no es exclusiva de Estados Unidos. El promedio de un grupo de 23 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos bajó 16 puntos, y los niveles registrados este año son los más bajos observados desde que la evaluación comenzó en el año 2000. En cambio, los puntajes de ciencias y matemáticas se mantuvieron estadísticamente parecidos a los de 2022.
En el caso estadounidense preocupa además la desigualdad. Cerca del 25,7 por ciento de los estudiantes quedó clasificado como de bajo rendimiento en lectura, mientras que apenas el 13,3 por ciento alcanzó el nivel más alto. Michael Kieffer, profesor de educación en lectura de la Universidad de Nueva York, señaló que entre los 90 países participantes no hubo ninguno con una brecha de desigualdad en lectura significativamente mayor que la de Estados Unidos.
Los investigadores apuntan a varios factores detrás de la tendencia, entre ellos la exposición constante a videos cortos, a las redes sociales y al uso sin guía de herramientas de inteligencia artificial, que estarían afectando la concentración y la capacidad de comprender textos complejos y de razonar de forma crítica.
Para las familias latinas, muchas veces las más golpeadas por las brechas educativas, estos resultados son un llamado de atención. Reforzar la lectura en casa, en la biblioteca pública y en la escuela, y pedir apoyo a los distritos escolares del oeste de Carolina del Norte, puede marcar la diferencia para que los estudiantes hispanos no queden rezagados.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Al Jazeera.
