Ucrania lanza cerca de 800 drones contra la región de Moscú mientras misiles rusos matan a diez personas en Járkiv

Drones militares de fabricación ucraniana exhibidos sobre una mesa

Última Hora · 18 de agosto de 2026

Ucrania lanzó durante la madrugada del martes una de sus mayores oleadas de drones de largo alcance contra la región de Moscú, en lo que se perfila como uno de los ataques más grandes de este tipo desde el inicio de la invasión rusa hace más de cuatro años. El alcalde de la capital rusa informó que más de 620 aparatos fueron dirigidos hacia la ciudad, y algunas versiones elevan la cifra a cerca de 800 drones disparados en las últimas horas.

El Ministerio de Defensa de Rusia aseguró haber derribado alrededor de 800 drones ucranianos en distintas regiones del país. Entre los blancos alcanzados se reportó una instalación logística de la empresa Wildberries, uno de los mayores comercios electrónicos rusos, que ya había sido golpeada en episodios anteriores. Las autoridades rusas informaron de daños materiales y de la suspensión temporal de operaciones en varios aeropuertos cercanos a Moscú.

Mientras Kiev intensificaba su ofensiva con drones, ataques rusos con misiles y aparatos no tripulados dejaron al menos diez personas muertas en la región de Járkiv, en el noreste de Ucrania y cerca de la frontera. Las autoridades locales describieron una jornada de bombardeos sobre zonas pobladas, con viviendas dañadas y labores de rescate entre los escombros.

El nuevo intercambio de golpes ocurre en medio de crecientes tensiones diplomáticas. Rusia advirtió que el Reino Unido «pagará el precio» por suministrar drones de ataque de fabricación británica a Ucrania, mientras Londres reafirmó su respaldo a Kiev. El episodio muestra que, pese a los llamados internacionales a negociar, el conflicto sigue escalando en intensidad y en el uso de tecnología no tripulada.

Para las familias latinas del oeste de Carolina del Norte, una guerra que parece lejana tiene efectos concretos: la inestabilidad en Europa del Este influye en los precios internacionales de la energía y de los alimentos, que se sienten en la gasolina y en el supermercado. Entender el origen de estas alzas ayuda a la comunidad a planear su presupuesto y a seguir el rumbo de una crisis con repercusiones globales.


Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: New York Post.

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