Inmigración · 14 de agosto de 2026
Un grupo de legisladores demócratas, encabezado por el senador Alex Padilla y la senadora Elizabeth Warren, denunció que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha intentado deportar a 282 veteranos y familiares de miembros de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Según una investigación del Congreso, esos intentos podrían violar las leyes que limitan el uso del aparato militar contra la población dentro del país.
Los congresistas también acusaron al gobierno de convertir bases e instalaciones militares en «trampas» para no ciudadanos, al coordinar operativos que exponen a familias de militares a la detención y expulsión. En una carta dirigida a la administración, pidieron explicaciones sobre esa coordinación entre el Departamento de Defensa y las agencias de inmigración.
El caso es especialmente sensible porque muchos inmigrantes y sus hijos han servido en el ejército estadounidense como vía de integración y, en algunos casos, con la promesa de un camino hacia la ciudadanía. Que veteranos y sus parientes cercanos figuren entre los blancos de deportación generó rechazo entre organizaciones de derechos civiles y de defensa de los militares.
El Pentágono declinó hacer comentarios y señaló que respondería directamente a los autores de la carta. Los legisladores anunciaron que seguirán presionando por documentos y por una revisión formal de estas prácticas, que consideran un precedente peligroso.
Para la comunidad latina, que aporta una proporción significativa de quienes sirven en las Fuerzas Armadas, la denuncia toca de cerca: familias con hijos o padres uniformados podrían quedar expuestas a la separación pese a su servicio al país. Ante cualquier duda sobre su situación migratoria o la de un familiar veterano, conviene consultar a un abogado acreditado o a una organización de servicios legales de confianza antes de tomar decisiones.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Oficina del senador Alex Padilla.
