Locales · 13 de agosto de 2026
Más de 1.100 personas ya sentenciadas a prisión estatal continuaban recluidas en cárceles de condados de Carolina del Norte a la espera de ser trasladadas, según datos recientes del Departamento de Corrección de Adultos del estado citados por la estación WLOS. En total, unas 1.154 personas permanecían en esa situación al 7 de agosto, incluidas 33 en el condado de Buncombe.
El atasco tiene su origen en la escasez de personal en el sistema penitenciario estatal. Según la información divulgada, unas 5.338 camas de prisión repartidas en 25 instalaciones están cerradas temporalmente porque no hay suficientes empleados para operarlas, lo que impide recibir a los reclusos que ya deberían haber sido transferidos desde las cárceles locales.
Las cárceles de condado están pensadas para estancias cortas y para personas en espera de juicio, no para albergar por tiempo prolongado a quienes ya cumplen condena. Administradores de estos centros han advertido que su capacidad operativa es mucho menor que la teórica, por lo que la acumulación de presos añade presión a instalaciones que ya funcionan al límite.
El problema refleja una crisis más amplia de contratación y retención en las prisiones estatales, donde los bajos salarios y el desgaste laboral han dejado al sistema con márgenes muy estrechos. Mientras no se resuelva la falta de personal, los condados seguirán cargando con reclusos que corresponden al estado.
Para las familias del oeste de Carolina del Norte, incluida la comunidad latina del condado de Buncombe, el tema toca de cerca: las cárceles locales se financian con impuestos del condado y la sobrepoblación puede afectar las condiciones de detención de cualquier persona que pase por el sistema, así como el acceso a atención médica y a programas dentro de los centros.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: WLOS.



