Última Hora · 12 de agosto de 2026
Una potente línea de tormentas azotó el Medio Oeste de Estados Unidos entre el martes y el miércoles, con vientos que superaron las 80 millas por hora, inundaciones repentinas y varios tornados. El temporal cruzó los estados de Indiana, Ohio, Illinois y Kentucky, donde derribó árboles y tendidos eléctricos y causó daños en viviendas y carreteras.
Las autoridades reportaron al menos tres personas muertas. Entre las víctimas se encuentra un niño de cuatro años que falleció cuando un árbol cayó sobre su casa en Indiana. Otra persona murió en la explosión de una vivienda que se atribuye de forma preliminar al mal tiempo. Los equipos de emergencia y las cuadrillas de servicios públicos trabajaron durante la madrugada para atender a los afectados y despejar las zonas dañadas.
El apagón fue uno de los efectos más visibles del fenómeno. Cerca de 800.000 clientes se quedaron sin electricidad en varios estados, y algunos reportes elevaron la cifra hasta casi un millón en el momento más crítico. Las compañías eléctricas advirtieron que la restauración del servicio podría tomar varios días en las áreas con mayores destrozos.
Los meteorólogos habían anticipado un episodio de tiempo severo por el choque de aire caliente y húmedo con un frente que avanzaba hacia el este. Las alertas incluyeron avisos de tornado, vientos destructivos e inundaciones súbitas, y se mantuvieron vigentes mientras el sistema se desplazaba.
Para las familias latinas del Medio Oeste, muchas de ellas empleadas en la agricultura, la construcción y los servicios, este tipo de tormentas se traduce en jornadas de trabajo perdidas, daños costosos y la necesidad de tener un plan de emergencia. Conviene mantenerse atento a las alertas locales, cargar los teléfonos con anticipación y contar con reservas de agua y linternas ante posibles cortes prolongados.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: The Guardian.
