Inmigración · 11 de agosto de 2026
La abogada Alexandra Lozano, que se promocionaba en redes sociales como «la abogada de los milagros», enfrenta demandas colectivas y acusaciones de fraude que han sacudido a la comunidad inmigrante. Tras múltiples señalamientos de mala práctica, Lozano entregó su licencia al Colegio de Abogados del estado de Washington y cerró varias oficinas, dejando cerca de 54.000 casos de inmigración en el limbo, en lo que parece ser uno de los mayores escándalos de este tipo en décadas.
Según dos demandas colectivas presentadas en una corte federal de Seattle, el despacho llegó a representar a más de 80.000 personas, en su mayoría inmigrantes mexicanos indocumentados, que pagaron entre 10.000 y 25.000 dólares por caso. Los demandantes alegan que la firma presentó peticiones bajo la Ley de Violencia contra la Mujer (VAWA) con acusaciones de abuso falsas o exageradas, en ocasiones sin el conocimiento de los propios clientes, lo que derivó en órdenes de deportación.
Las demandas describen una estrategia de mercadeo agresiva en Facebook y TikTok que proyectaba una imagen casi divina de sus servicios, con videos grabados frente a un cuadro de la Virgen de Guadalupe. Al menos seis clientes fueron deportados a México y muchos otros quedaron en la mira de las autoridades migratorias. Con las ganancias, según los documentos judiciales, Lozano habría adquirido un avión privado pintado de rosa valuado en unos 25 millones de dólares, además de condominios de lujo y una mansión en la Ciudad de México.
El abogado Vicente Barraza, que representa a decenas de presuntas víctimas, calificó la situación como «el peor caso de fraude migratorio» que ha visto y «una verdadera catástrofe para la comunidad hispana». El Departamento de Seguridad Nacional emitió un aviso a los antiguos clientes de la firma para que actualicen sus direcciones y sus casos puedan seguir procesándose.
El caso deja una lección dolorosa para la comunidad latina del oeste de Carolina del Norte y de todo el país: las promesas de resultados rápidos o «milagrosos» en materia migratoria deben tomarse con cautela. Antes de pagar por un trámite conviene verificar las credenciales del profesional y buscar segundas opiniones en organizaciones de confianza.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: EL PAÍS. Ante cualquier trámite migratorio, se recomienda consultar a un abogado acreditado o a una organización de servicios legales reconocida.
