Última Hora · 10 de agosto de 2026
Un ataque ucraniano con drones dejó al menos 13 personas muertas y más de 39 heridas en Nizhnekamsk, una ciudad de la república rusa de Tartaristán ubicada a unos 880 kilómetros al este de Moscú. Según las autoridades, entre las víctimas mortales había un menor de edad. La ofensiva, ocurrida durante la madrugada del lunes, alcanzó tanto instalaciones industriales como zonas civiles.
Nizhnekamsk cumple un papel clave en las exportaciones de petróleo de Rusia, ya que alberga una de las refinerías más grandes y modernas del país. El ejército de Ucrania afirmó haber golpeado con éxito ese complejo en un operativo nocturno con vehículos no tripulados.
El gobierno ruso calificó el ataque como un acto «terrorista» y abrió una investigación penal. El Ministerio de Defensa aseguró que sus fuerzas interceptaron más de 450 drones ucranianos durante la noche, en lo que describió como una de las mayores oleadas recientes.
De confirmarse el balance, se trataría del ataque más letal registrado dentro del territorio ruso en más de dos años, una señal de que la guerra sigue escalando pese a los intentos diplomáticos por frenar el conflicto.
Para la comunidad latina del oeste de Carolina del Norte, la continuidad de la guerra entre Rusia y Ucrania mantiene la presión sobre los precios de la energía y los alimentos: cada golpe a la infraestructura petrolera puede reflejarse semanas después en el costo de la gasolina y de la canasta básica que pagan las familias en Asheville.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Al Jazeera.



