Locales · 26 de julio de 2026
La Liga de Fútbol Juvenil de Asheville está de luto por la muerte de Lamarius Jones, de 22 años, uno de sus entrenadores, conocido cariñosamente como «Coach Mari» entre los niños y las familias a las que dedicaba su tiempo. Jones fue una de las dos personas asesinadas en un tiroteo ocurrido en la madrugada del 19 de julio afuera de un bar en la avenida Biltmore, en pleno centro de la ciudad.
La otra víctima fue Marques Davis Jr., de 24 años. Ambos fueron identificados por Recardo Howard y Shawn Bowman, quienes trabajan con jóvenes de Asheville a través del programa de mentoría «My Daddy Taught Me That». Los describieron como grandes amigos, muy queridos en la comunidad, y calificaron lo ocurrido como una tragedia sin sentido.
Entrenadores, padres de familia y vecinos han expresado su dolor en redes sociales y han recordado el papel de Jones como figura positiva para los niños que participan en la liga. Su ausencia, dijeron varios, deja un vacío difícil de llenar entre los jóvenes a los que orientaba dentro y fuera de la cancha.
El caso se suma a la preocupación por los hechos violentos en el centro de Asheville, una zona que las autoridades locales han señalado como prioridad para reforzar la seguridad. Hasta el momento, las investigaciones sobre el tiroteo siguen su curso.
Para las familias latinas de Asheville y del condado de Buncombe, muchas con hijos que participan en ligas deportivas y programas juveniles, esta pérdida golpea de cerca. Refuerza el valor de los mentores comunitarios y la necesidad de espacios seguros donde los niños y jóvenes puedan crecer lejos de la violencia.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: WLOS News 13.
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