Negocios · 4 de julio de 2026
El presidente del Comité de Agricultura de la Cámara de Representantes, Glenn «GT» Thompson, presentó el 30 de junio la Ley para Asegurar la Fuerza Laboral Agrícola (SAWA, por sus siglas en inglés), un proyecto bipartidista que propone la primera reforma estatutaria al programa de visas H-2A desde 1986. La iniciativa, respaldada por más de 400 organizaciones agrícolas, busca ampliar el acceso al programa para operaciones de todo el año, como las lecherías, controlar el costo de contratar trabajadores extranjeros y simplificar los trámites entre las agencias federales que administran el sistema.
Entre los cambios propuestos está permitir que los trabajadores temporales permanezcan hasta 350 días en el empleo, frente al límite estacional actual, y establecer un método más predecible para calcular el salario mínimo obligatorio del programa, conocido como Tasa de Salario de Efecto Adverso. Según la Oficina Federal Agrícola, esa tasa subió 45 por ciento entre 2018 y 2025, muy por encima de la inflación del período, lo que ha encarecido la contratación legal para miles de productores. El propio Thompson señaló que en 2025 solo se recibieron 182 solicitudes de trabajadores domésticos para casi 415,000 puestos agrícolas anunciados en el país.
La propuesta no está libre de controversia. El sindicato United Food and Commercial Workers (UFCW), que representa a trabajadores de empacadoras de carne, aves y mariscos, se opone a la expansión del programa hacia empleos no agrícolas de tiempo completo, por temor a que desplace a trabajadores ya establecidos en esas industrias. Grupos defensores de jornaleros también han expresado reservas similares en otras iniciativas relacionadas de reforma al H-2A que circulan en el Congreso. El proyecto ahora debe pasar por una audiencia de revisión antes de llegar a votación en la Cámara completa.
Para la comunidad latina de Asheville y el oeste de Carolina del Norte, este debate importa de cerca. Aunque la región no depende tanto del H-2A como los estados con agricultura a gran escala, muchas familias hispanas locales tienen parientes o conocidos que trabajan bajo ese programa en granjas de tabaco, manzana o vivero en el oeste del estado, y los cambios en salarios y reglas migratorias laborales pueden afectar directamente sus ingresos y su estabilidad legal en el país.
El resultado de esta reforma podría marcar un antes y un después en cómo miles de trabajadores agrícolas inmigrantes son contratados y protegidos en Estados Unidos, en momentos en que la escasez de mano de obra ya presiona a productores de todo el país.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: Growing Produce.
