Una ola de calor golpea a millones en Estados Unidos al inicio del verano y enciende alertas para los trabajadores al aire libre

Trabajador de la construcción con casco rojo durante una jornada calurosa

Nacionales · 23 de junio de 2026

El verano apenas comenzó el 21 de junio y ya llegó acompañado de calor extremo. Según los pronósticos, los primeros días de la temporada traen temperaturas muy altas y fuertes tormentas para amplias zonas de Estados Unidos, con millones de personas bajo aviso por condiciones que pueden volverse peligrosas para la salud.

Las olas de calor no afectan a todos por igual. Los más vulnerables suelen ser los adultos mayores, los niños pequeños, las personas con enfermedades crónicas y, de manera muy particular, quienes trabajan al aire libre y no pueden refugiarse del sol durante largas jornadas. En esa lista entran los empleos de construcción, jardinería, agricultura, techado y reparto, sectores en los que la presencia de trabajadores latinos es muy alta.

Las autoridades de salud insisten en medidas básicas pero que salvan vidas: tomar agua de forma constante sin esperar a tener sed, hacer pausas frecuentes a la sombra, usar ropa ligera y sombrero, y reconocer las señales de un golpe de calor, como mareos, náuseas, confusión o piel caliente y seca. Ante esos síntomas, lo recomendable es detenerse de inmediato, buscar un lugar fresco y pedir ayuda médica.

Más allá de la responsabilidad individual, especialistas recuerdan que los empleadores tienen un papel clave en proteger a su personal: garantizar acceso a agua, sombra y descansos, y ajustar los horarios para evitar las horas de mayor temperatura. Un ambiente laboral seguro reduce el riesgo de emergencias y de ausencias por enfermedad.

El episodio de calor también suele venir con tormentas intensas que pueden provocar cortes de electricidad, justo cuando más se necesitan los ventiladores y el aire acondicionado. Por eso conviene mantener cargados los teléfonos, tener un plan en caso de apagón y revisar a los vecinos que viven solos o que puedan estar en mayor riesgo.

Para las familias latinas de Asheville y del oeste de Carolina del Norte, muchas de ellas con integrantes que trabajan a la intemperie, prepararse ante el calor es una cuestión de salud y de economía: una emergencia médica evitada protege tanto el bienestar como el ingreso del hogar. Conviene seguir los avisos del servicio meteorológico local y tomar precauciones desde temprano.


Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Fuente: USA Today.

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