Inmigración · 16 de junio de 2026
El aumento de los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en ciudades de todo el país está dejando una huella profunda en las comunidades latinas, según un análisis de investigadores de la institución Brookings. El estudio advierte que las prácticas de perfil racial, es decir, cuando una persona es señalada o detenida por su apariencia, su idioma o su origen étnico, tienen un efecto especialmente marcado sobre los latinos, sean ciudadanos, residentes o indocumentados.
De acuerdo con la encuesta citada por Brookings, el clima de mayor presencia de agentes federales ha generado temor y cambios en la vida cotidiana de muchas familias. Personas que viven y trabajan legalmente en el país reportan sentirse vulnerables ante la posibilidad de ser detenidas por error simplemente por su apariencia o por hablar español.
Los expertos señalan que este tipo de prácticas no solo afecta a las personas directamente involucradas, sino que erosiona la confianza de comunidades enteras hacia las autoridades. Cuando los vecinos temen denunciar delitos o acudir a servicios públicos por miedo a la inmigración, la seguridad de todos se ve comprometida y se debilita la relación entre la policía y la comunidad.
Para la comunidad latina de Asheville y del oeste de Carolina del Norte, el mensaje de los especialistas es claro: es importante conocer los derechos que tiene toda persona en Estados Unidos, sin importar su estatus migratorio. Entre ellos están el derecho a permanecer en silencio y el derecho a no abrir la puerta sin una orden firmada por un juez. Ante cualquier duda, conviene buscar orientación en organizaciones acreditadas y tener a mano un plan familiar de emergencia.
Información de carácter informativo recopilada de fuentes públicas. Para asesoría legal sobre inmigración, consulte a un abogado u organización acreditada. Fuente: Brookings.
